martes, 4 de diciembre de 2012

Tener en mi organismo este virus no es motivo para ocultarme




“El 29 de enero de 1999, me enteré que en mi organismo tengo el virus del Sida. La prueba me la hice luego de padecer dengue clásico, no lo podía creer y a la doctora le dije: usted está loca y ella me respondió: quisiera que fuera así, pero el resultado es positivo”.
Así comenzó su relato José, un hombre que tiene 14 años viviendo con VIH y que desde hace tres tiene una relación de concubinato. “Tener Sida, no quiere decir que la relación sexual termina; no, es difícil, pero si se puede tener una familia”, afirma.
“Cuando me enteré que era portador del virus, me deprimí. Entendí que un hombre si puede llorar; después de varios meses fue que le informé a mis familiares y ellos lo entendieron, procuran no hablar del tema, pero están pendientes siempre de mí”, acotó.
Con voz pausada y con un gran semblante, José cuenta que la mayoría de los portadores del VIH atraviesan por tres etapas: depresión, venganza y aceptación. “Yo pase por la primera y luego por la tercera, gracias a Dios no pase por la segunda fase. Cuando se enteran de que tienen la enfermedad, muchos buscan transmitirla a otras personas, que no tienen la culpa de nada, yo sólo pensé en cómo pudo haber pasado: relaciones sexuales sin protección”.
Dijo que en 1999 en Portuguesa y a nivel nacional el tratamiento antirretroviral para los pacientes con Sida era sólo para mujeres y para mujeres con hijos enfermos menores de 18 años, no para los hombres. “Fue así que inició la lucha con los coordinadores del programa VIH en Sanidad y mi incorporación a la ONG Proyecto de Vida, un año después aprobaron el tratamiento para los hombres y Portuguesa, fue el primer estado en recibirlo”.
Tal vez suene un poco cruel -agregó- pero desde que tengo el virus he tenido la oportunidad de ir a más de seis países como ponente en congresos, charlas y conferencias, entendí que tener Sida no es para esconderme, es para dar a conocer información sobre la enfermedad, cómo prevenirla y cómo vivir con ella; eso es lo más importante, que las personas manejen información sobre el tema, sobre todo los jóvenes.
José mencionó que tiene un hijo y siempre conversa con él sobre la enfermedad. En Acarigua-Araure dicta charlas y conferencias, asiste a programas de radio y hasta escribe, trabaja con los integrantes en la ONG en la prevención y a salvaguardar los derechos de los portadores del virus, porque hoy día la discriminación en empresas públicas y privadas, así como en instituciones educativas es bastante.
“Mi llamado es a tener información sobre el Sida, existe una resolución en donde establece que el examen del VIH sólo se puede realizar bajo el consentimiento de la persona, no es obligatorio en las solicitudes de trabajo, todos debemos estar alerta sobre eso”, dijo.
Tratamiento efectivo
José manifestó que comenzó el tratamiento tomándose 300 pastillas mensuales, un promedio de 10 al día. “Tenía gastritis cuando inicie el tratamiento y fue bastante fuerte, pero gracias a Dios eso me mantiene vivo, me va muy bien y cada día los avances son mejores”.
Este año, el lema central de la conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, es “Llegar a cero”, es decir, cero nuevos infectados por VIH, cero muertes de enfermedades relacionadas con el virus y, sobre todo, cero discriminación.
A nivel mundial, nacional y regional se pone en énfasis la erradicación de la discriminación y el estigma sobre ciertos grupos a la hora de recibir tratamientos contra el VIH. Hoy en día, en Portuguesa unas 750 personas con virus reciben mensualmente su tratamiento antirretroviral, de los cuales 60% son jóvenes de 18 a 25 años aproximadamente, provenientes de los municipios San Rafael de Onoto, Agua Blanca, Páez, Araure, Esteller y Turén; lo que es considerado fundamental para mantenerlos con vida y es un logro del programa en los últimos tiempos, puesto que ha reducido el número de muertes anuales por esta enfermedad. 
En ese sentido, para los integrantes de la ONG Proyecto de Vida es fundamental la divulgación del programa VIH para evitar contagios y, sobre todo, para salvaguardar y velar por los derechos de las personas contagiadas, portadores o no.
Por tal motivo, dan a conocer lo que es la resolución SG204, donde se establece la prohibición del examen de VIH para ingresar a una empresa o universidad, ya que eso es discriminación. Señalas que ese examen sólo se requiere si el paciente es sometido a una intervención quirúrgica, de lo contrario no.
“El llamado es para que la comunidad en general esté pendiente sobre este tipo de irregularidades, sabemos que es necesario para ingresar a una empresa pública o privada la realización de un chequeo médico, pero en el mismo no debe incluir el de VIH, porque eso es discriminación”, dijeron.
Indicaron que como organización sin fines de lucro durante el año han atendido 40 denuncias sobre discriminación, entre 2 o 3 al mes, las cuales son procesadas y seguidas.