martes, 24 de junio de 2014

LA ETICA DEL TRABAJO (III Parte)

¿Hemos explotado correctamente nuestra “riqueza” petrolera, la hemos administrado correctamente?  Esta pregunta debemos tenerla presente hoy cuando la derecha venezolana en común acuerdo con la derecha latinoamericana, pretende realizarle un cerco a nuestro proceso de cambio que  se lleva a cabo en nuestra patria, por mandato del imperio estadounidense que ataca en diferentes direcciones y en fases para minar la resistencia del pueblo venezolano que en el escenario electoral ha decidido llevar adelante el socialismo; decisión que podemos señalar que se ha manifestado dieciocho veces de diecinueve escenarios dados electoralmente.
Será que no se respetará la voluntad general del pueblo como suprema ley al decir de nuestro Libertador Simón Bolívar?  Estamos dispuestos y convencidos de hacer respetar la voluntad general del soberano, de las mayorías?
¿Qué garantizará finalmente que se dé este gran anhelo del pueblo y los revolucionarios y revolucionarias?   Cualquier nación que dependa de sus riquezas primarias, que viva únicamente de ésta, corre el riesgo que al privársele esta riqueza produzca al interior de su economía resultados sumamente peligrosos para el bienestar de su pueblo.   El caso Venezuela, tiene un escenario altamente explosivo al respecto, ya que nuestra dependencia del recurso petróleo se manifiesta abiertamente; es bien cierto que en el pasado esta riqueza petrolera fue dirigida al bienestar de unos pocos, muy pocos, podemos afirmar sin temor alguno a equivocarnos que a una élite y esta élite estuvo ligada al capital trasnacional especialmente al estadounidense.
La llegada de Hugo Chávez, por voluntad general del pueblo, cambió el curso de la distribución de la renta petrolera, esta fue a manos de quienes antes estaban excluídos llegándole a través de la inversión social, alrededor del 60% de los ingresos obtenidos por vía de la venta del petróleo como educación, alimentación, vivienda, salud, empleo fueron a manos del pueblo uno de los grandes avances y aciertos de nuestro gobierno bolivariano.  ¿Pero cuál es el papel del valor trabajo en este proceso? ¿Cómo ha influido la renta petrolera en el desarrollo de la fuerza productiva nacional?  En el desarrollo de una agricultura sustentable?  Hemos producido suficiente alimento a partir de esta distribución de la renta petrolera? A permitido el ingreso petrolero al desarrollo de nuestro potencial eléctrico? El acero, el hierro, el aluminio, el agua, cuanto hemos hecho con ellos para convertir a Venezuela en una potencia utilizándolos adecuadamente?  Sino desarrollamos una cultura del trabajo y una educación con las características que demanda este gran salto cualitativo que debemos hacer, no habrá transformación posible.  Debemos asumir que ha fracasado, se ha agotado el modelo rentista petrolero heredado del coloniaje español y la entrega de nuestro principal recurso a las grandes trasnacionales.   Este modelo originó una burguesía profundamente parásita, amamantada por el Estado que aguas abajo originó a la vez una dirigencia obrera en la misma dirección con consecuencias desastrosas para la clase trabajadora, originando una cultura de mano extendida con la palma hacia arriba en complicidad manifiesta, hasta hoy su visión no se diferencia de la cuarta república.
Hoy, con un modelo agotado de rentismo petrolero, debemos sentar las bases en definitiva impulsando la cultura del trabajo, del estudio, la investigación y los avances tecnológicos.
Utilizar los logros de la Revolución Bolivariana para colocar el trabajo y la educación al desarrollo de una nueva cultura solidaria, de esfuerzos colectivos, planificando nuestras acciones a favor de las mayorías comprobando en la práctica y en defensa de la Patria si estamos dispuestos a seguirla teniendo es el gran reto.
O profundizamos los cambios o seguimos viviendo al acecho de la burguesía parásita y a una dirigencia de los trabajadores burocrática que no creen en el socialismo.
¿Cómo creamos la cultura del trabajo?
¿Porque la clase obrera no ha sido vanguardia de la revolución? … Sobre esto escribiremos en la próxima entrega.
¿Qué representa una minoría organizada?…
Si una minoría es realmente consciente, si sabe llevar tras de sí a las masas, si es capaz de dar respuesta a cada una de las cuestiones planteadas en el orden del día, entonces esa minoría, es en esencia el partido.”
V. I. Lenin. Discurso sobre el papel del Partido Comunista. 1920

Nelson Escobar