martes, 24 de junio de 2014

LA ETICA DEL TRABAJO


El artículo 3 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nos señala la educación y el trabajo como los procesos fundamentales para alcanzar una sociedad justa y amante de la paz que promueva la prosperidad y bienestar del pueblo.  Nuestro Gobierno realiza un esfuerzo para la gran consulta nacional sobre la calidad de la educación.   Consecuente con los fines de nuestra Constitución, buscamos mejorar contundentemente los niveles de vida de nuestro pueblo con el conocimiento necesario para edificar la sociedad justa, que para nosotros es el socialismo, en una búsqueda de la paz permanente y esta no puede ser concebida de otra forma sino bajo la participación y protagonismo de toda la ciudadanía, así este resultado sería y será la identificación del pueblo con lo que construye; esto nos lleva necesariamente a la incorporación del trabajo como valor fundamental para transformar los “procesos productivos” del capitalismo por otros, donde impere la socialización de los medios de producción y su conducción en manos de los trabajadores como agentes de transformación.  Esto conlleva por supuesto a construir una cultura del trabajo y el estudio como una necesidad imperiosa para lograr los grandes cambios donde la cultura rentista petrolera ha impregnado el alma nacional  dándole carácter comprador a nuestra economía cuya burguesía proyecta y cultiva el parasitismo; contrario al trabajo creador y productivo en la búsqueda del conocimiento científico que supone a la vez eliminar las desigualdades presentes en el capitalismo e impiden la justicia social y la paz necesaria para construir la nueva sociedad.   Cambiar el modelo importador conlleva a reconocer la existencia de esta burguesía y sus intereses contrarios a la clase trabajadora, desterrar la estupidez que burgueses y proletarios conseguirán vivir en paz; tamaña idiotez niega el sentido de la historia y origen de la propiedad privada y su carácter antagónico a la clase trabajadora niega pues la lucha de clases, una dirigencia revolucionaria que no reconozca esto, estaría destinada al fracaso en la construcción del socialismo.
La paz se consigue con el estudio y el trabajo productivo y creador y sabiendo pelear palmo a palmo cada derecho de las grandes mayorías contra los explotadores, superar la cultura rentista por una cultura donde impere la ética del trabajo que debe tener como valores a nuestros antepasados originarios, próceres de la independencia y donde reine el amor patrio y laconsagración de servir al pueblo.   ¿Como lograrlo?  Sobre ello volveremos a escribir…
“ El sistema capitalista no precisa de individuos cultivados, sólo de hombres formados en un terreno ultraespecífico que se ciñan al esquema productivo sin cuestionarlo”.
Carlos Marx
Nelson Escobar