lunes, 22 de julio de 2013

El arte de educar

Los padres muy consentidores no tienen éxito en la educación de sus hijos. Con el paso del tiempo  no responden a la autoridad.
Es necesario en un hogar que se reconozca la misma y ella tiene que ser ejercida por los dos padres al unísono, seguros de sí mismos. Cuando la familia es disfuncional los padres también se tienen que poner de acuerdo. Las peleas, discusiones de poder que ellos muestran alejan a sus hijos del respeto.
“Te imponemos límites porque te amamos, eres muy importante para nosotros y tenemos la obligación de educarte, tú no estás maduro para determinadas decisiones esto nos pertenece a nosotros.” Esta es la forma asertiva de dirigir la educación de los hijos. No duden, no le teman. Cuando ellos están bien dirigidos aceptan el liderazgo parental.
Nunca mienta, imponga reglas coherentes, de el ejemplo y indudablemente será respetado. Es importante también en la educación la negociación que en algún momento tendrán que producir. No se cierre a esa posibilidad, sobre todo con hijos adolescentes.
En la actualidad hay que exigir responsabilidades de acuerdo a cada edad, si esas responsabilidades se asumen y cumplen no dude en darle la libertad negociada.
Un hijo  que tiene  ese tipo de libertad es más seguro de sí mismo.