jueves, 11 de julio de 2013

En Portuguesa: Chorro San Miguel es un paraíso terrenal

POR: Mario Manzanares


COMPARTIDO POR: CARMEN M


La belleza majestuosa del
Chorro San Miguel 
A tan solo dos horas de Acarigua, en la puerta del llano, Ospino, en la montaña con bellos ríos, un clima súper agradable, se encuentra la catarata de agua más bella de la zona.
Es conocida por los habitantes del poblado de Santa Lucia de los Altos como el Chorro San Miguel, una caída de agua que la madre naturaleza le otorgó a este municipio, en todo el centro de Portuguesa, Ospino.
Una angosta vía con bellos paisajes, de gente amable y trabajadora, de árboles y flores que invitan al paseo y la recreación, caseríos donde sus habitantes brindan a los visitantes amables sonrisa y hasta sirven de guía para llegar a este paraíso terrenal, regalo de nuestro creador.
Carretera de piedra, difícil pero no imposible de sortear, hace de la travesía un tanto peligrosa ya que los jeep y las 4 por 4 casi en algunos pasos quedan pendiendo de dos ruedas que asustan al más arriesgado de los visitantes.
La Estación de Ospino, pueblo de entrada a esta maravilla de la naturaleza, parada obligatoria para aflojar y respirar profundo, ya que desde allí mismo comienza a subir, pasando por otra belleza como es el pozo azul, una especie de laguna o lago donde se pueden observar bellezas de flora y fauna.

Mario Leonardo celebro sus dos
 años al lado del Chorro San Miguel 
En Santa Lucia de los Altos puede pedir información y observar desde un mirador los azules cielos y la lejanía, pueblos que desde esa altura se divisan cuan lejos de exuberante belleza. Una pertinaz llovizna acompaña a los visitantes todo el recorrido, cuesta arriba.
Plantas de café cultivo de la zona de muy buena calidad, riachuelos de aguas cristalina y fría que traviesan la carretera y que van mostrando el camino al encanto que se avecina.
Al llegar a la cima podemos observar unas cuantas casas lugar donde los vehículos llegan especie de Terminal, desde ese lugar ahí que caminar por una trocha construida por algún gobierno en particular, es un sendero hermoso e indescriptible. 
Unos trescientos metros separan al visitante de la cascada o chorro San Miguel, subir a pie por un agosto camino, subir y bajar, cruzar el río en dos oportunidades para ver esa majestuosidad vale la pena, cuando se está en plena cascada se olvidan de los que se pudo haber pasado en el camino, los apuros y los sustos quedan en el olvido.

La caida de agua llega desde
 el cielo a unos 75 metros de altura 
Son 75 metros de caída de agua, natural y fría, que viene desde las mismas entrañas de la tierra, por cierto se dice que el nacimiento de este chorro es del estado Lara pero la disfrutamos los portugueseños, con una semicircunferencia de árboles y plantas que rodean la caída de agua, su majestad el chorro San Miguel.
Dicen los habitantes de ese lugar que este lugar fue atendido o descubierto en los años setenta por la señora Maria quien era espiritista y hacia sus trabajos con personas que la visitaban de todas partes de Venezuela, ella era muy buena “medica” nos dijeron. Luego de su desaparición física, nadie mas hizo este tipo de trabajo en el Chorro convirtiéndose en lo que es hoy día una lugar de esparcimiento.
Si desea ver, disfrutar y recrearse, una aventura llanera lo espera en Ospino, quien no tenga vehiculo doble tracción allí lo podrá alquilar y subir y disfrutar de la caída de agua mas bella de la zona y espectacular, el majestuoso Chorro San Miguel. Por allá te esperan, en la puerta del llano.